Ronald Koeman miró incrédulo desde la banca. Lionel Messi caminó cabizbajo cerca de la mitad de la cancha.

El zaguero Clément Lenglet envió el balón fuera del campo con un manotazo, en un arranque de frustración después de que le marcaron una falta.

Fue otra noche aciaga en La Liga española para el Barcelona, que dejó en el campo del Levante buena parte de sus anhelos por conquistar el título de la Liga española.

Levante remó en contra en un par de ocasiones para sacar el martes un dulce empate 3-3 ante los azulgranas, que dejaron ir la oportunidad de asumir el liderato.

“Nos deja malas sensaciones porque sí, es verdad, que lo tenemos difícil, pero queríamos meter un poco de presión, intentar ganar y ponernos líderes, pero no ha podido ser”, dijo el centrocampista azulgrana Sergio Busquets.