Robert Kevin Howard, un hombre radicado en Carolina del Norte, Estados Unidos, contó que se casó en 2005 y desde entonces había vivido feliz con su esposa, hasta que cumplieron 12 años juntos y ella le pidió el divorcio. “Originalmente me había dicho que quería el divorcio porque trabajo demasiado y no había estado cerca para estar” con ella. Ante ello, los dos accedieron a tomar terapia de pareja, pero una corazonada hizo que Howard contratara a un investigador privado, quien descubrió que la mujer estaba sosteniendo un amorío con un hombre cercano a él. “Era un colega suyo del trabajo. Cenó con nosotros varias veces, pasamos tiempo juntos … pensé que era un amigo”. Howard dijo que para él su matrimonio era sagrado y separarse de su esposa había sido insoportable, además, sostuvo que las acciones del supuesto amante habían sido intencionales. Con base en ello, lo demandó por 750 mil dólares , bajo el agravio de “alienación de afecto”. Cynthia Mills, abogada de Howard, explicó a CNN que la demanda se basa en una ley inglesa surgida al menos desde el siglo XVIII y que también es conocida como “bálsamo para el corazón” o “rompe hogares”, la cual considera a las mujeres como propiedad y que ha sido abolida en casi todo Estados Unidos, con excepción de ocho estados, incluida Carolina del Norte.