Un juez de Massachusetts encontró culpable a la joven Michelle Carter de homicidio involuntario por la muerte su entonces novio Conrad Roy III en el 2014. El joven, según los fiscales fue alentado por Carter a través de textos y llamadas telefónicas para que se quitara la vida.

El juez de la Corte de Menores del Condado de Bristol, Lawrence Moniz, dictó su decisión el día de hoy.

Carter podría permanecer en prisión más de veinte años, ya que a pesar de ser menor de edad, el delito cometido permite que se le procese como a un adulto.

Según el juez, la conducta desenfrenada y temeraria de Carter hicieron que Roy estuviera en un ambiente tóxico. El juez habló durante unos veinte minutos e hizo hincapié en que las acciones de Carter el día de la muerte de Roy fueron totalmente mal intencionadas.

Cuando Moniz habló, Carter se mostró angustiada en la mesa de la defensa y comenzó a llorar, en varias ocasiones mirando a su abogado Joseph Cataldo.

“Ella [instruyó] al señor Roy para que volviera al camión [que ella sabía que se estaba llenando de monóxido de carbono] cuando ella tenía conocimiento de sobra de los sentimientos que él [había] intercambiado con ella: sus ambigüedades, sus miedos, sus preocupaciones”, dijo Moniz. “No hizo nada. Ella no llamó a la policía o a la familia del señor Roy. Finalmente, ella no emitió ni una simple instrucción adicional [a Roy]: ‘Sal del camión’ “.

El juicio de Carter, inició casi tres años después de que Roy, de 18 años, muriera en el estacionamiento de una tienda en julio de 2014, tras inhalar el mortal gas en su camioneta.

Carter, de 20 años, tenía 17 años cuando Roy fue encontrado sin vida. Fue procesada por homicidio involuntario en febrero de 2015, después de que las autoridades descubrieran numerosos mensajes de texto entre ella y Roy antes de suicidarse.

Esos mensajes, así como las llamadas entre ellos, demostraron que Carter alentó el plan de Roy para privarse de la vida —incluso cuando él había vacilado en hacerlo. Por ejemplo, en los días antes de su muerte, ella le envió un mensaje de texto, “Estás listo y preparado. Todo lo que tienes que hacer es encender el generador y tú [serás] libre y feliz”.

Los amigos cercanos de Roy sabían que él había intentado suicidarse previamente (y el juez el viernes hizo referencia a dos intentos anteriores). Aunque Roy fue recordado como un joven que gozaba de popularidad, también luchó con ansiedad y depresión.

La familia de Carter también la ha defendido, diciendo en una declaración después de que ella fue acusada: “Nuestros corazones han estado y siguen rotos por la familia Roy. Para todos los que no conocen a nuestra hija, ella no es la villana que los medios han estado representando. Ella es una niña tranquila, amable y simpática. Intentó inmensamente ayudar al señor Roy en su batalla contra la depresión”.

“En el momento en que necesitaba un amigo más, cuando necesitaba más ayuda, ella hizo lo contrario”, dijo una de las amigas de Roy, Evenly Murdock, a People en 2015. “Tendrá que vivir con eso para el resto de su vida.”