Conor McGregor volvió a la pelea después un retiro que (una vez máz) no duró mucho. Antes de subirse al octágono del UFC 257 en una revancha ante el estadounidense Dustin Poirier, el irlandés aseguró sentirse “revitalizado”.

Las imágenes del segundo round parecieran desmentir eso. Poirier lo noqueó y posteriormente McGregor dijo que “simplemente no estaba tan cómodo como tenía que estar” y culpó la contundente derrota a su “inactividad”.