El 5 de mayo de 1862, las tropas del ejército mexicano, lideradas por el implacable mando del General Ignacio Zaragoza, se alzaron para defender con honor la ciudad de Puebla, y lograron derrotar a la armada francesa, considerada una de las milicias más experimentadas de la época.

Aquella victoria sobre Francia se convirtió en un hito histórico para los mexicanos, que desde entonces, cada cinco de mayo, conmemoran la fecha y recuerdan a los más de 2,500 campesinos y 2,000 soldados que se batieron en el cerro de Loreto. Un acontecimiento que, a pesar de haber ocurrido en suelo mexicano, no se celebra únicamente en ese país.

Desde el 2005, la fecha se convirtió en un día de descanso oficial en EEUU. Con guacamole, fajitas, tequila, cerveza, adornos coloridos y canciones de mariachis, los estadounidenses conmemoran el éxito de la Batalla de Puebla. Y la razón por la que festejan esta efeméride es muy sencilla.